Es una de las vivienda palaciegas más notables de Valladolid. Su origen se remonta a la segunda mitad del siglo XV. En el Centro de la fachada se dispone la portada, de arco de medio punto y molduración gótica. Se envuelve en alfiz, que mantiene escudos, cuyas armas han sido picadas. Toda la superficie esta recubierta de una ornamentación geométrica, aplantillada de estilo mudejar. Por su indudable belleza destaca el patio del cual se han conservado dos crujías, formadas por pilares octogonales, de capitel poliédrico liso, del estilo de los del Palacio de Santa Cruz, sede del Rectorado. Reciben zapatas de madera, con perfil sinuoso, de estilo mudéjar.
Según la tradición a esta casa fue trasladado Don Álvaro de Luna desde el castillo de Portillo. En ella pasó la última noche, hasta ser degollado en la PLaza del Ochavo, el 2 de junio de 1453. La Casa pertenecía a Don Alonso de Zuñiga o Destuñiga al tiempo de la prisión de Don Álvaro. Posteriormente fue de los Condes de Osorno.